Páginas

septiembre 29, 2016

Soy dueña de ti cuando estás dormido.
De tu honestidad silente, de tu placidez reposada.

En tu respiración descansada yace tu entrega. Todo aquello que te niegas a darme y que yo me robo sin tu consentimiento. 

Observarte sin poses y ansiedades has sido el placer más debilitante que me has dado. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada