El constante estudio de la perspectiva me enseña que los problemas lucen más pequeños mientras más alejo mi ojo observador.
Mi siempre naciente pasión vislumbra aquella verdad indiscutible para mi esencia : "Solo se llega lejos cuando se ha podido acercarse".
He aqui, y gracias a una de mis grandes maestras, he vuelto a verme en mayor escala.
-... y es que lo único que quiero, es que no cambies nada...- decia, luego de advertir mi emoción reprimida en un llanto ante el Gilles de Watteau. - que vivas y seas, pues, la pasión, aunque lo intentes no se controla, tu cuerpo es tuyo y tu historia te pertenece, no importan los demás, tú eres tu mejor instrumento. Al final, lo que importa, es un espíritu reposado, las ansias saciadas y, la PAZ.
Gracias!.
Kiara Báez