Podria decir que es en las piernas, las lineas de mi espalda o los trazos que limitan mis caderas...
Pero no...
No logro encontrar el lugar exacto de aquel malestar que me recorre. Que camina por mis ansias, mis venas y mis ganas...
Este dolor que me causa el desamor. Este amargo sabor que tiene el saber que no me quieres... Este baño frio de realidad.
No me complacen las mañanas, que indiferentes interrumpen mi sueño con la salida del sol.
Me incomoda el hastío de tener que despertar y darle la cara a una vida cobarde que no me mira a los ojos...
Si, duele...